Cáncer de mama

Desde 2006 el cáncer de mama es la primera causa de muerte en mujeres en edad reproductiva en México. Este 19 de octubre es el día mundial contra esta enfermedad y debemos concientizar a nuestras madres, amigas y hermanas a cuidarse contra esta enfermedad que es curable si se diagnóstica de manera temprana.

La mayoría de las mujeres acuden al médico cuando el cáncer de mama está en etapa avanzada, con dolor, pérdida de estética y funcionalidad del seno. Sin embargo, en sus inicios, la enfermedad no se caracteriza por ninguno de estos tres factores. A nivel internacional 1 de cada 8 mujeres tiene o va a desarrollar el cáncer de mama en su vida, es decir, que 12% de la población femenina actual en el mundo va a presentar esta enfermedad. El asunto que más preocupa a los especialistas es la tendencia a la mortalidad, ya que el cáncer de mama se trata de manera tardía y sólo 10% de los casos se detecta en etapa uno.

Se habla mucho sobre las causas del cáncer sin poder aún establecer cuáles son. No existe una sola y única causa, sino un grupo de factores cuyos efectos actúan de manera conjunta y predisponen al cáncer.

Se plantean de forma muy general dos grandes grupos: las exógenas (es decir, de origen externo), responsables del 80-90% de todas las neoplasias, y las endógenas (de origen interno) responsables del 10-20% restante. Estas últimas, a diferencia de las primeras, ocurren en el organismo independientes a cualquier incidencia externa. Pueden ser mutaciones espontáneas debidas a fallas en procesos biológicos naturales que ocurren en la célula, como es el caso de la reparación del ADN, que realizan enzimas correctoras específicas; o por herencia, es decir, transmisión de mutaciones en genes recesivos llamados supresores que se trasmiten de generación en generación en las llamadas familias con ‘síndrome de cáncer’.

Entre los factores de riesgo que se presentan con mayor frecuencia están:

•    los genéticos;
•    la edad, se presenta con mayor incidencia después de los 45 años y posterior a la menopausia;
•    los antecedentes gestacionales, es más frecuente en mujeres que tuvieron su primer hijo después de los 30 años o que nunca engendraron;
•    los antecedentes de salud, las que ya tuvieron cáncer en un seno, están más propensas a desarrollarlo de nuevo;
•    los antecedentes de desarrollo sexual, aquellas mujeres que presentaron menstruación temprana o menopausia tardía tienen más probabilidades que otras; y, por último,
•    el estilo de vida: sedentarismo, mala alimentación y sobrepeso, por ejemplo; y factores ambientales: existen muchas sustancias cancerígenas que favorecen su desarrollo, entre ellas las que contiene el cigarro.

El examen clínico de las mamas debe ser realizado, palpación de la mama y ecografía, por médico o enfermera capacitados, en forma anual a todas las mujeres mayores de 25 años. La toma de la mastografía se debe realizar anualmente o cada dos años, a las mujeres de 40 a 49 años con dos o más factores de riesgo, y en forma anual a toda mujer de 50 años o más.

Los signos y síntomas que pueden hacer sospechar que existe un cáncer de mama y que obligan a toda mujer a consultar al médico inmediatamente son:


•    Un bulto o tumoración que se siente al tacto, que se diferencia del resto del tejido mamario, de consistencia dura, puede o no haber dolor al tacto, y que no desaparece en el transcurso de los días.
•    Piel de la mama rugosa, con apariencia de "cáscara de una naranja".
•    Deformidad de la mama.
•    Secreción mamaria, sobre todo si contiene sangre.
•    Hundimiento del pezón