Juan Cortes Texon
En San Marcos de León tuvimos la oportunidad de entrevistar al señor Juan Cortes, entusiasta electricista que a la edad de 80 años sigue demostrando que el trabajo es una fuente de energía.
Mi nombre es Juan Cortes Texon y mi ocupación es electricista. Mi familia la conformamos mi esposa, Rosalía García de Cortes, mis dos hijas, Rosa Isela Cortes y Elizabeth, mis nietos, Daniel y Yamín. Vivo en San Marcos de León, en el estado de Veracruz, me gusta la tranquilidad de aquí. Las fiesta titulares del pueblo son el 25 de abril, las de San Marcos, por cierto, mi esposa y yo cumplimos ese día años de casados.
Mis pasatiempos son el campo, me gusta oír música, leer, la música variada, un poco la instrumental un poco la tropical, (‘menos ranchera, a mí sí me gusta’, agrega la esposa). Nosotros también somos pequeños productores de café, yo no digo que tengo días libres, cuando tengo tiempo libre lo ocupo para mi pequeña parcela de café. Me gustan mucho las plantas, el campo, me siento bien, me sirve para descansar mentalmente.
Lo que más me llena de orgullo es haber sostenido a mi familia durante 35 años, además, en un ambiente armonía.
Siempre me ha gustado la música, me gustaba cantar y hasta que no me vi enfrente de unas cámaras de televisión, no paré. Fue en Telever, en un programa de aficionados, pensé que no iba poder, pero yo lo intenté. Probé los deportes, la música, la electricidad la probé y me gustó.
Entré a la electricidad por curiosidad, me preguntaba qué era encender un foco o qué era apagarlo, pero más que nada me interesó cómo se conducía la electricidad, para eso tomé algunos cursos y después compré libros, nunca fui ayudante, aprendí por mí mismo, ya posteriormente trabajé y fui aceptado por los clientes.
Empecé a los 22 años, estuve en otros trabajos como hojalatería, mecánica o ventas, pero a partir de 1977 me dediqué a la electricidad, es decir, llevo 33 años consecutivos. Trabajos importantes han sido el fraccionamiento “La mata”, en Coatepec, la mayor parte de esas instalaciones yo las hice; también ha sido importante el fraccionamiento “Altavista”, en Xalapa, nosotros lo trabajamos, mis compañeros y yo.
Actualmente me desempeño en obras pequeñas aquí en San Marcos y reparaciones en Coatepec. La electricidad me gusta porque aprendemos cada día, no se puede decir “ya lo sé todo”, porque, como en todo oficio, cada día le presenta a uno innovaciones y uno tiene que seguir aprendiendo, eso es lo que me gusta. Para mantenerme actualizado asisto a cursos, siempre que es posible trato de asistir, pues nos sirve tanto para aprender nuevas técnicas como para conocer los nuevos materiales.
En una ocasión, apenas iniciaba, tuve una descarga fuerte, sucedió que toqué los cables con los dedos y por la energía mis dedos se contrajeron, pero logré desprenderme; lejos de despertar mi miedo, eso me permitió familiarizarme con el trabajo. Uno debe tomar sus precauciones, por eso es necesario concentrarse en lo que estamos haciendo, de lo contrario podemos ocasionar un accidente para uno o para el lugar en el que se está trabajando; si está uno consciente de lo que está haciendo y enfocándose en el trabajo, pues no pasa nada.
Es agradable que el cliente, cuando se realiza una instalación, el cliente quede satisfecho y permanezca con uno.
Hablando del alumbrado, pongamos por caso la ciudad de Coatepec, de Xalapa, ¿quiénes la iluminaron?, un ejército de personas que desde años ha colaborado con un poco cada quien, y así se ha logrado, hemos contribuido al desarrollo de las ciudades, ¿por qué no decirlo?, de México.
Yo pienso que el buen trabajo comienza utilizando productos de calidad, si yo no uso un buen material, aunque sea bueno trabajando, no puedo garantizar mi trabajo. Desde que apareció Poliflex noté sus ventajas. Cuando apareció el ducto guiado nos ayudó mucho, porque por ejemplo en distancias de 20 a 40 m ya no podíamos meter los cables, había que usar guías especiales, enganchar, y la verdad es que era engorroso; ahora, si necesitamos cablear, pues ya tenemos la guía para sacar los cables con mayor facilidad. Todos los que trabajamos en la electricidad sabemos que nos ha ayudado mucho. Luego apareció el gel, ¡mejor todavía!
Los productos Poliflex los conocí por curiosidad. Trabajando con el poliducto normal, vi que apareció una manguera corrugada, flexible, que se llamaba Poliflex y, estando cerca de la planta, fui a pedir información. De ahí para acá utilizo Poliflex. Eso fue en 1994, 95, en la época que apareció Poliflex. Los productos han sido para mí lo máximo, nos han sacado de muchos problemas que teníamos antes, precisamente en la revista hablaban sobre que el poliducto común se aplastaba, en los ángulos de las vueltas no nos daba la seguridad de que el diámetro permaneciera y luego los cables no pasaban. Con Poliflex no necesitamos codos, las extensiones son más cortas: ahorramos poliducto, cable y trabajo, porque una ranura de metro y medio ahora es de un metro o uno veinte. Es ahorro también para el patrón o dueño de la casa, del constructor.
Yo utilizo las cajas y las chalupas, como tiene varias entradas podemos escoger qué es lo que conviene, si necesitamos la de 1/2" o de 3/4” , la chalupa tradicional galvanizada solo la podemos utilizar para 1/2". Ya tuve la oportunidad de ocupar el bote integral y la verdad son muy funcionales.
La revista la conocí porque una vez una señorita estaba haciendo una demostración de Poliflex, me pidió mis datos y así recibí Eléctrica; tengo un rato de conocer la revista, desde que el formato era más chico.
Mis secciones favoritas son “Nuestro México”; también me gustó mucho el Reportaje sobre la producción de energía mediante el viento, la energía eólica, porque explicaba cómo el paso del viento era constante y veíamos que no se generaba nada de contaminación; me gustan mucho las cuestiones de adiestramiento, porque muchos no tenemos ciertos conocimientos, por ejemplo, que el hilo de corriente debe ir al centro del foco, yo incluso se lo he enseñado a compañeros “nunca usen el cable de corriente al casquillo, porque puede ser un peligro para las personas”; esas secciones son pequeñas lecciones de instalaciones eléctricas, hace poco estuve viendo sobre la conexión de un interruptor. Éstas secciones las considero las más interesantes porque me han ayudado a hacer mejores los trabajos, y para que todos los que no saben, lo hagan correctamente.
Algo que noto en la revista es la búsqueda de mejorar, si hacemos caso de lo que aparece ahí, vamos a mejorar.
La honradez en el trabajo es importante, cuando a uno lo vuelven a llamar de un lugar es porque quedaron conformes con el trabajo, yo siempre lo he dicho, puedo ser muy bueno en lo que hago, pero si no soy honrado, no me volverán a llamar.
Para tener éxito en el trabajo hay que hacer bien las cosas, usar buenos materiales, ser amistoso con los clientes, generar confianza en el cliente, por ejemplo, llegando limpio al trabajo, parecería que la apariencia no cuenta, pero sí, en una ocasión hubo una oportunidad para un trabajo donde nos escogieron precisamente por la presentación. El buen trabajo y la limpieza siempre abrirán puertas en cualquier parte.
La puntualidad también es muy importante, un cliente mío me decía “’el tiempo es un recurso no renovable’, si yo te digo que llegues a las 9, es porque te voy a esperar desde el 5 para las 9, ¿por qué?, porque yo tengo otros compromisos y si tú te retrasas, ya no podré cumplir lo demás”. En una ocasión incluso me citó a las 6 de la tarde, llegué 6:05 y ya estaba acerrando la puerta de su oficina, me dijo “me avisas para una ocasión posterior”, parecería un regaño, pero no, fue una manera de aprender a ser puntual.
Quiero decir a mis compañeros que tratemos de ser útiles, creo que lo única satisfacción que se lleva el ser humano al dejar de existir es ser útil.
El electricista sabe lo que está conectando, por qué lo está conectando, el “aprietaalambres” todo lo hace al ‘ahí se va’, lo que generará calentamiento, y consecuentemente el cliente pagara más por energía porque ésta se pierde en el calentamiento.